25 marzo, 2011

25 de Marzo...25 años...


De las tantas cosas que aprendí de ti, también me enseñaste a sentirme protegida aun en tu ausencia. Pues, jamás estuvimos más cerca que durante estos veinticinco años que el Señor te llamó a su presencia para que adornara junto a sus demás ángeles su trono.

Gracias por tu vida. Aunque fue breve el tiempo a tu lado, fuiste demasiado inteligente, bella y decidida para trazar con amor mi vida y mis valores.

Nunca te olvido, más aun en los pesares y en las luchas solitarias y oscuras. Te extraño porque eras mi norte, mi brújula, mi guía. Me vuelve fuerte saber, que desde dondequiera que te encuentres, sigues haciendo tu papel de madre y nunca me has dejado andar sola.

Me regalaste una oración y desde entonces me cobijo bajo las alas del omnipotente, el mismo que tu clamaste, el mismo que te recibió.

Te amo, mita.

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En el 25 aniversario de la muerte de mi madre, un día como hoy 25 de Marzo de 1986

2 comentarios:

Timoteo Estevez dijo...

El gran valor que posee una madre,y me imagino los recuerdos, que aveces hace falta sentir el calor, el amor y sus consejos. reconoceremos que todo forma parte de la vida y que "Pasarán días, llegarán, entenderemos que solo hay momentos de mirar hacia nuestros pies para luego seguir caminando" porque estamos en un mundo en movimiento y lo mejor es tener nuestros sentimientos consciente de donde estamos, de luchar en él, y reconocer que todos los que vivimos hemos visto muerte en algún momento, pero personas como tú, llenas de amor, de paz y felicidad les hace más fácil seguir viviendo alegre porque sin duda el mejor deseo de una madre es ver sus hijos felices.

Un Abrazo mi hermosa Angela, que tus sentimientos reconozcan que todo tiene que pasar por alguna razón, y que tal vez esos 25 años sean muchos, pero que tu madre te esté mirando en cualquier lugar que esté y vea feliz tu corazón, como tanto desearían nuestros padres si hoy estuvieran con nosotros.

El Mamey dijo...

Si hay algo que siempre he admirado de ti, es el profundo amor que tienes por tu madre y lo viva que está en tu memoria. No es el primer post, ni será el último, donde la recuerdas, la veneras y la hacer tema de tus páginas.

¡Qué pena no haberla conocido!