Para ese entonces obviamente no trabajaba y dependía hasta de la sombra de mis padres. Como era bien desarrolladita para mi edad, la ropa y los calzados de mi hermana me servían como si fueran míos, eso causaba mucho malestar en ella porque decía que yo le “quemaba” su closet…
Una tarde mientras ella trabajaba, me fui a pasear con unos zapatos bien lindos que se había comprado. Me quedaban de los más mono y no vacilé en aprovechar su ausencia para figurearlo en mi salida.

La amiga que me acompañaba no hizo otra cosa que reírse y burlarse de mi mala suerte. No recuerdo haberme levantado tan rápido de una caída para no correr con el infortunio de que un pretendiente que vivía cerca del lugar me viera en tan desdichado acto.
Lo inevitable fue el problemón que me busqué con mi hermana porque los benditos zapatos se despegaron.
Definitivamente, el que anda con cosa ajeno en la calle lo dejan encuero...\
Ilustración: Angela Guichardo
1 comentario:
Mi hermano paso las de cain conmigo tambien!!!
jejejeje
Muy bueno
Publicar un comentario