02 marzo, 2009

Melancolía...

Hermano, tú que tienes la luz, dime la mía.
Soy como un ciego. Voy sin rumbo y ando a tientas.
Voy bajo tempestades y tormentas,
ciego de ensueño y loco de armonía.

Ese es mi mal. Soñar. La poesía
es la camisa férrea de mil puntas cruentas
que llevo sobre el alma. Las espinas sangrientas
dejan caer las gotas de mi melancolía.

Y así voy, ciego y loco, por este mundo amargo;
a veces me parece que el camino es muy largo,
y a veces que muy corto…

Y en este titubeo de aliento y agonía,
cargo lleno de penas lo que apenas soporto.
¿No oyes caer las gotas de mi melancolía?



Fuente:
Poema de Rubén Darío
Tomado del libro: Sonetos de Azul… a Otoño

2 comentarios:

Anónimo dijo...

que precioso poema, es casi la vida misma de algunos de nosotros descrita en versos.

precioso post.

saludos

Rafael Humberto Lizarazo Goyeneche dijo...

Hola, Angie...


Mil gracias por regalarnos tan bello poema, es todo un canto a la vida tal cual nos toca afrontarla.

Un abrazo.