19 mayo, 2010

Vamos, amigo! ...No te rindas!

Cuando estaba embarazada de Daniel y Erick en sus respectivos tiempos, cada vez que me montaba en el carro que compartíamos Pablo y yo para ese entonces, el único cassette que él insistía en sonar era el Soda Stereo.

Yo no era seguidora del tipo de música de ese grupo. El que Pablo me “desayunara” con la misma cosa me llegó a parecer totalmente abrumador y casi lo consideraba una pesadilla sentarme allí y que los siguientes minutos de viaje me la pasara escuchando repetidamente las mismas canciones todos los días, mañana, tarde y noche a diferentes horas y por el mismo baticanal.

Pablo creía que se la estaba “comiendo” y asumía que a mí me encantaba porque nunca me quejé y el tampoco nunca preguntó si me gustaba Soda Stereo. Lo cierto es, que ya hasta sabía el orden de cada pieza musical del cassette y unas que otras me daban nauseas y mareos en algunas estrofas, no por malas, sino porque no era mi estilo.

Tanto dio la gota de agua en la piedra que con el tiempo fui asimilando la situación y ya tarareaba las canciones. Me fueron conquistando y es más, hasta tenía algunas que consideraba mis favoritas, unas tales como: ”De música ligera”, “Persiana Americana”, etc.

La voz del cantante ya me era totalmente agradable además de que se había convertido en parte de mi rutina de siempre y así sucesivamente pasaron los nueve meses de cada embarazo alimentando el oído de mis dos retoños que vivieron conmigo la experiencia en diferente tiempo.

Después, escuché hablar sobre la desintegración de la agrupación y lo lamenté mucho, pero me consoló el saber que Gustavo Cerati emprendería una carrera como solista. Su voz debía mantenerse, pues ya para ese entonces se había convertido en verdadera música para mis oídos. Aunque ya no lo escucháramos con la misma frecuencia.

Pasaron los años y como para afirmar la veracidad de la ciencia de que nuestros bebés escuchan desde la panza todo lo que se mueve en el entorno de la madre y que luego son capaces de reconocer las voces de sus padres y ciertos sonidos, mis hijos son hoy día grandes admiradores de Cerati. No se imaginan lo raro que se siente ver y escuchar a mis hijos interesarse por sus canciones bajarlas de internet, cantarlas y hacerlas suyas aunque no sean contemporáneas con sus años.

Hoy, que este “Genio” como lo han llamado dos personas cercanas a mi hoy día, entre estos dos, Pablo. Cerati se encuentra batallando por su vida en un estado de salud altamente desalentador, crítico, desesperanzador tanto para su familia como para sus seguidores en todo el mundo.

Quiero con esta entrada reconocer su talento y labor como ser humano. Unirme junto a mis hijos en sinceras plegarias al Padre Creador que todo lo puede para que se manifieste su poder en la recuperación de éste que es también su hijo.

Que fije su mirada en él y quiera su voluntad que es perfecta, contrariar todo pronóstico humano y nos lo devuelva con los talentos con los cuales el mismo lo dotó, acompañado de una larga estela de buena vida y salud para nuestro querido Gustavo Cerati.

Vamos, amigo! No te rindas!


3 comentarios:

Timoteo Estevez dijo...

Vamos Gustavo, te queremos, wao, este post me ha hecho pensar... Soda estereo es algo que ha quedao en nuestras mentes, que se recupere Gustavo...

tony3ia dijo...

Que bueno que estas enviando mensajes de buenos deseo para la salud de Cerati, es algo chocante tambien para mi y me uno a tus oraciones enviemosle buena vibra que positivo todo se puede y con Dios por delante se mejorara

Glenny dijo...

No soy amante de Soda Estereo pero esa canción que ponen en todos los careoques es como un himno MÚSICA LIGERA, a ver quien no ha hecho ese coro, aparte me acuerda a un viejo amigo que era loco con esta agrupación, que pena que este en enfermo, ojala se mejore.