12 septiembre, 2010

Una tarde en el Conde...


La encontré en el Conde, no quiso mirar mi cámara. Probablemente no quería que viera su cara preocupada. Hubo muy poco que recolectar, hoy, un domingo lluvioso todos prefieren quedarse calientitos en sus casas con techo.


1 comentario:

Carlos dijo...

El lente es una frontera, de un lado la narrativa de la imagen. Del otro una realidad sin tani ni pausas. Como dices, muchos calientitos adentro y otros afuera por que ni tienen un adentro. Con suerte un "debajo de".