28 octubre, 2007

Les voy a cantar una Opera...


El tema que me motiva escribir no es nada nuevo, lo que si es nueva es la emoción que siento cada vez que veo el video de Paul Potts.

Para los que aun no lo han visto o no conocen la historia de este joven, les haré una breve reseña de él. Este muchacho, gerente de una tienda de celulares en Inglaterra a cuyo trabajo iba en bicicleta, según su propia declaración en la entrevista que acabo de ver por CNN en el programa de Aristegui, una periodista Mexicana.

Paul dice que desde los 10 años escuchaba música clásica y que a los 16 se compró un disco de José Carreras cantando en vivo y que desde ese momento supo que su pasión era cantar ópera.

Este cantante aficionado dotado de un talento increíble soñaba con participar en el concurso original de lo que se conoce en Estados Unidos como: American Idol, pero en su país Inglaterra. Dice que entró al site del programa, llenó la solicitud pero no fue sino hasta después de varias horas que cuya indecisión lo llevó a lanzar una moneda al aire para que fuera esta quien tomara las riendas de si enviaba el correo o no.

Paul se presentó a la audición y la primera sorpresa que dio al jurado y al público fue decir que cantaría precisamente una ópera... cuando vean el video, se darán cuenta la cara de poca confianza que mostró el jurado y hasta cierto punto se siente un aire de burla en complicidad con la audiencia. (Es una percepción personal)

El resto, es historia señores. Lo que hizo este joven en el escenario le para los pelitos de puntas a cualquiera. Hoy cuando lo vi en esa entrevista fue como revivir aquella hermosa emoción de la que hablaba al principio. Este muchacho, humilde, cuyo rostro muestra una tremenda sensibilidad conjugada con timidez y melancolía ha echo vibrar a millones de personas que han visto su participación a través de youtube.com.

Paul dice que lo que ha pasado con él después de estos tres meses ha sido alucinante, que a veces tiene que decirle a sus amigos que lo pellizquen para asegurarse de que no está soñando. No para de viajar a países que nunca soñó con visitar. De hecho, se encuentra en México promocionando su disco, del cual ya ha vendido mas de medio millón de copias.

A pesar de todo el éxito prematuro que lo ha sorprendido, dice que trata de vivir con la carta que la vida le pone en su día a día y que se siente un pasajero de un tren cuyo conductor es la gente que compre en adelante sus discos, que son ellos quienes se encargarán de bajarlo o seguir con él hasta donde el público decida.

Adoro historias reales como estas, me emocionan, me sensibilizan y me llenan de suma alegría cuando alguien encuentra sus sueños y logra trabajar en lo que realmente le gusta.

Ojala que todos nosotros tengamos un Paul Potts dentro que busca y encuentra su pasión en el canto o en la ocupación que nos guste. Tal vez no con la misma publicidad de Paul, pero sí con la satisfacción de que internamente podamos sentirnos plenamente felices de ser quienes somos.

Para ver el video de Paul, Entra Justo Aquí.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La verdad,yo tambien me he emocionado al verlo...
Beni.